V CONFERENCIA DEL EPISCOPADO LATINOAMERICANO EN APARECIDA, BRASIL
2007:
FRENTE A LOS DESAFíOS DE LA COYUNTURA MUNDIAL, POLíTICA,
ECONÓMICA Y RELIGIOSA.
Encuentro en Convento de Santo Domingo.
Santo Domingo Nº 949. El 23 de Octubre de 2006.
Santiago –
Chile.
V CONFERENCIA DEL EPISCOPADO
LATINOAMERICANO EN APARECIDA, BRASIL 2007: FRENTE A LOS DESAFÍOS DE LA
COYUNTURA MUNDIAL POLÍTICA, ECONÓMICA Y RELIGIOSA.
Teólogo P.
José Comblin
Muy bien. Se han olvidado de pensar que estoy con 83 años
(risas) y la voz ya no es tan fuerte como antes y como no hay micrófono no si
me escuchan por ahí? Si escuchan. Si ya no escuchan me avisan porque eso
adquiere una falsa impresión (risas), entonces da la impresión que hay
micrófono pero no hay para ustedes, es para otros (risas).
Me pidieron que
hablara sobre la futura Conferencia del CELAM en Aparecida. El anuncio fue una
sorpresa y creo que nadie esperaba que hubiera una conferencia del CELAM en
este momento. Eso ya fue decidido ya al final del Pontificado de Juan Pablo II
y es más extraño todavía porque ya
empezaban a pensar que él podía morirse, y había una tésis que decía según el
capítulo 21 de San Juan era el
discípulo que no iba a morirse, pero al final entonces sucedió.
Es que después de 25 años en los que se
condenó cualquier novedad, cualquier innovación, cualquier cambio… y después de
25 años de eso se dice: ¡Y ahora vamos a hacer una asamblea! ¿Pero, para qué?
No apareció ni hasta ahora aparece cual es la intención, cuál es la finalidad,
cuál es el proyecto. O a lo mejor no hay ningún proyecto. Porque las
conferencias anteriores… ahí se sabía cuál era la finalidad, pero ahora ya no
se ve bien. El documento preparatorio no es explícito, es decir, no explica la
motivación o la razón. De tal modo, tampoco aparecen los problemas que quieren
enfrentar, que van a querer contemplar, considerar, ¿cuáles son los problemas?
Problemas de la Iglesia católica hoy en día no faltan, pero hay una negación
sistemática a asumirlos y enfrentarlos. ¿Y esta conferencia de Aparecida va a
querer enfrentar? Hay que pedir a Dios
y a todos los santos que intervengan, porque estamos en una inseguridad e
indefinición. Entonces ¿qué?, ¡¿qué?!
Entonces podemos partir de una evocación
de los problemas del mundo. Pero hace 25 años que la Iglesia ha dejado de
hablar para el mundo. Se ha encerrado en sí misma considerando problemas
internos, tratando de afirmar mejor su identidad y encerrándose en su
identidad, pero el mundo exterior ahí no ha merecido mucho interés.
El último
documento fue la encíclica del Papa sobre el trabajo, pero después ya lo que se
publicó - las encíclicas sucesivas - son muy vagas o universales y de ahí no se
puede sacar ningún proyecto, ningún programa de trabajo. ¿Entonces ahora qué?
PROBLEMA
POLÍTICO se evocó ahora aquí.
Hay un sentimiento global de que la
democracia tal como se practica hoy día hace imposible cualquier cambio social.
Es un sistema definido y establecido para mantener la continuidad - no para
cambiar. Uno no imagina que un
día haya un Congreso que vaya a enfrentar los privilegios de la clase
dominante, de las grandes empresas. Es impensable. Es impensable que
un Congreso vaya a someter las grandes empresas nacionales e internacionales a
una disciplina y abrirse a una política social. Y entonces esa duda se está
multiplicando y sobretodo en la juventud. Ya se hablaba en Buenos Aires, pero
en todos los países la juventud ha dejado de creer en ese sistema llamado democrático,
pero en el que el pueblo nunca puede hacer oír su voz. Claro, elige a sus
representantes, pero en una forma y manera tal que solamente puede elegir entre
algunas personas que se han transformado en los partidos políticos y desde el
día de su elección dejan de interesarse por el pueblo.
Imagínense un
diputado que recién fue elegido, ¿cuál es su preocupación? Es preparar su
reelección en 4 o 5 años más, y todo va a ser hecho en función de eso. Por lo
tanto evitar conflictos, evitar entrar en choques con los intereses de los
poderosos y los grandes, porque ahí sí pierde la próxima elección. De tal modo
que el sistema no permite ninguna posibilidad de promover un cambio político y
entonces eso es grave. Si la democracia no lo puede… ¿Ahora qué? ¿Qué?
Todos los países latinoamericanos tienen
derecho de elegir a su presidente o su presidenta, eso es muy “bonito”. Sólo
que el presidente no tiene poder. Y los electores no pueden elegir al Ministro
de Hacienda. Eso es prohibido terminantemente. No puede escoger y ni definir,
ni elegir al presidente del Banco Central. Esas cosas, no. Realmente, no son
elegidos los que mandan, los que dirigen efectivamente, no lo son. Y por eso
que no importa mucho cual es el presidente o la presidenta, porque de cualquier
manera va a tener que obedecer y va a tener que hacer lo que dice su Ministro
de Hacienda, que el mismo es elegido ¿por quién? ¡Aah! por la unión de
todas las grandes fuerzas económicas,
una persona que no va entrar en conflicto ni con los bancos, ni con los grandes
grupos industriales, ni con las multinacionales, o sea, la persona que va
representar sus intereses.
Es decir, la democracia mantiene formas
exteriores, pero en realidad con muchas restricciones. De tal manera es un
problema. ¿Y ahora qué? ¿Qué va a pasar? ¿Va a pasar algo cómo en Venezuela?
¿Va a pasar algo cómo en Bolivia? ¿Cómo casi, casi en México? ¿Qué va a pasar?
Bueno, ese problema no ha sido abordado
por la doctrina Social de la Iglesia que se mantiene dentro del cuadro oficial,
pensando que la democracia está funcionando, que está todo con tranquilidad, o
sea, “cerrando los ojos ante la realidad”
LA ECONOMÍA.
Bueno, la economía se hace la totalidad de la cultura y de la
vida. Todo es orientado y dirigido por la economía. Todo se transforma
en mercadería. Todo se puede y la tendencia es que haya que COMPRAR Y VENDER
TODO, todo.
Privatizar de tal manera que todo entre
en el mercado. Y el mercado hace la totalidad de la cultura. ¿Dónde se reúne la
juventud en las grandes ciudades? En el shopping center. El shopping center está reemplazando a
las Iglesia parroquiales y a los centros parroquiales. Ahí es la verdadera
religión de nuestros tiempos. Y la religión del dinero ha entrado en toodo. Se
mete en todo. Crea una cultura nueva, que es la cultura de comprar y vender.
La producción… Como se sabe el gran problema no es producir; es
vender. La publicidad es fundamental y es lo más importante, pues hay que
vender. Y para vender hay que ser competitivo. Y entonces hay que ejercer una presión
creciente sobre los trabajadores - que es para aumentar el capital. E incluso
esto permite la formación ahora de una clase de superhombres. Se dice que hace
30 años el director de una empresa ganaba 40 veces lo que ganaba un empleado.
Hoy día el promedio es que el ejecutivo gana 300 veces lo que gana el empleado
medio.
Con eso se crean naturalmente dos tipos
de humanidad. Hay un tipo de humanidad que tiene un consumo extraordinario. En
la ciudad de San Pablo hay 400 helicópteros, porque los ejecutivos no van en
coche por la calle. El va a su trabajo en helicópteros entonces es más prudente
y mucho más fácil. O sea, hay gente que viaja en helicóptero y hay gente que va
a su trabajo en un bus. Esa son dos humanidades, porque eso crea finalmente
todo un círculo de relaciones, estimación de valores, porque es distinto.
Y ahí que está la tendencia a formar dos
tipos de seres humanos. O sea, los que pueden acompañar el desarrollo de las
tecnologías y aprovechar todos los cambios en las novedades que las nuevas
tecnologías producen. Y después hay la gran masa que va mejorando,
pero… tan despacio, van mejorando pero… la disparidad y la distancia entre los
dos va creciendo. Porque si los pobres en promedio comen más ahora que hace 50
años, eso ahora ha mejorado. El programa en Brasil de Lula, de la beca familiar, le da a cada familia pobre 60
reales, o sea, US 30 al mes, con la condición que manden a sus hijos a la
escuela y les pongan las vacunas necesarias. Así que son ahora 14 o 15 millones
de familias que reciben 30 dólares al mes. Esto les permite comer más y levanta
el nivel de vida, o sea, el nivel de pobreza con eso ya está
retrocediendo. Tienen un poco más y
pueden comer más.
Y como decía una señora por ahí: “por lo menos ahora tengo la garantía que
voy a poder pagar la cuenta de la electricidad”. Lo que es básico. Y cuando no
podían pagar la luz tenían que usar solo velas. Pero ahora sí, con eso pueden
pagar la cuenta de electricidad y pueden comer más -¡no mucho! ¡Pero en fin algo es! Pero claro que al
mismo tiempo o durante el mismo tiempo, la clase de los ejecutivos esos sí que
han aumentado sus recursos. Los bancos
nunca ganaron tanto en la historia como ahora. Y en cuanto a las utilidades de
las empresas… ahí nadie sabe. Nadie sabe. ¿Quién va a saber lo que gana la
Telefónica? ¿Alguien puede saber eso? Es imposible ¿Y el Ministro de Hacienda
puede saber eso? Es imposible. ¡Ah! Porque hay tantas maniobras, tantas cosas
que al final habría que tener miles y miles de policías para poder examinar
todas las cuentas y todas las comunicaciones telefónicas de todo tipo y eso es
tarea imposible.
Bueno,
entonces la economía ahí se hace el
centro, el eje fundamental alrededor del cual se organiza toda la vida social y
su resultado es la división de la humanidad
en dos categorías. Es similar a lo que había en el imperio romano… Una
clase de propietarios que todo lo tenían y después una clase de pequeños
trabajadores y esclavos que tenían lo suficiente para sobrevivir. Esa
distinción es la tendencia actual. Lo que siempre más provoca un malestar,
siempre más ahora hay ex ejecutivos, ex directores de bancos, ex directores de
empresas, que una vez que se retiran ahí empiezan a pensar y a observar, y a
confesar ¡Qué no, ese sistema no anda, no funciona! ¡No puede continuar en esa
forma! Pero, mientras están dirigiendo su compañía no pueden decir eso.
O sea, los que están en la dinámica de la economía no
pueden tener dudas. La economía tiene que funcionar y tiene que funcionar en
todos los ritmos. Solo cuando salen ahí empiezan a pensar - ¿a dónde vamos con
esa evolución de un desarrollo tecnológico sin fin? Pero, al que la gente
sencilla no tiene acceso. Bueno, crea también la cesantía, la falta de empleo,
y sobre todo para los jóvenes. De ahí que en todos los países los jóvenes entre
los 15 y 25 años están perdidos, son inútiles para la economía, es decir, no se
necesita su presencia y al revés molesta, molestan porque; hacen ruidos, porque
pelean, porque asaltan, en fin… molestan.
De tal manera
que estamos en una lucha de los adultos contra los jóvenes. Que es un hecho
social que antes no había, pero que ahora si hay. Para muchos un joven del mundo popular es un peligro. Encontrar
un grupito de jóvenes de 3 o 4 es un peligro, probablemente son asaltantes. Eso
supone que serían o podrían ser asaltantes, o sea, hay un rechazo espontáneo
por parte de los adultos hacia los jóvenes. Y entonces, los jóvenes están con
rabia, quieren vengarse, quieren justamente manifestarse por la violencia,
porque se sienten rechazados, en consecuencia el rechazo mutuo crea una
situación que es el resultado de la economía. Y ahí por eso los ex; dicen: ¡No,
eso no puede continuar! Pero, ¿y ahora qué? Bueno, ¿SOBRE ESTOS PROBLEMAS
VAN A HABLAR EN APARECIDA? No sé, no sé.
¿Y LA CULTURA?
Bueno, la cultura es siempre más
mercadería, más mercadería. En otros tiempos los jóvenes aprendían a cantar,
aprendían a hacer música, aprendían artes y artesanía. Ahora compran, compran
la última producción de EEUU y si tienen suerte pueden comprar cintas piratas,
pero ahí los productores se irritan naturalmente, porque tantos piratas que
circulan por el mundo. Pero en fin aquel que no tiene plata compra, el precio
comercial se justifica. Pero, claro que es señal. ¿Y por qué?
Toda la cultura siempre más se
compra. Se compra. Las artes, las músicas. Y vale como cultura
lo que se compra. Y ahí toda la publicidad de la televisión. La televisión es
la gran educadora de los tiempos actuales. La escuela ha dejado de educar.
Enseña, transporta informaciones, pero lo que los profesores pueden pensar o
no, no lo dicen y si lo dicen no tiene ninguna importancia. ¿Por qué? Porque la
opinión es formada por ese mundo cultural en la participa todas las emisoras de
la televisión.
¿Y cuál es el mensaje de la televisión?
¡Aah! El mensaje es que hay muchísimas cosas para comprar ¡tantos objetos!
Tantas cosas que si usted lo tiene será feliz y si no lo tiene falta algo a su
felicidad (risas). Nunca será feliz si no compra todas esas cosas. Entonces eso
es lo que divulga. Así se forma la cultura contemporánea. Sin contar que para
vender… ¿Para vender cuál es la mejor propaganda? Para vender es el sexo.
Naturalmente. Para vender a un hombre hay que asociar el producto con una mujer
bonita, excepcional, esas mujeres de fantasía y si no hay mujer para presentar
el producto no va a llamar la atención. De tal modo que la publicidad exige un
desarrollo del sexo inmenso, enorme y extravagante. Entonces como decía, una
niña de 6 años decía a su mamá ¿mamá tu no sabes nada de sexo? Yo ya aprendí.
Claro que viendo la televisión desde los 2 años de edad sabía más de sexo que
su mamá, cuya experiencia era muy limitada (risas). Ahora la niña ya había
visto cientos y cientos de casos. Estaba mucho más instruida.
Bueno, ahora una civilización en el que
hay que basarse sobre un excitante sexual para que el comercio funcione, para
que la economía funcione… Entonces es rebajar el nivel cultural para levantar
el nivel económico. La economía se hace más importante. Eso, ¿va a ser
tratado? No sé.
¿Y LA RELIGIÓN?
Y ahí sí que hay problemas. ¿Y van a
querer ver los problemas? ¡Ahí es más difícil todavía! Es más difícil todavía
para una Asamblea de Obispos reconocer la situación. ¡Es muy difícil! A lo
mejor si desde afuera hay fuerza y gritos grandes. A lo mejor lo examinan.
En el Brasil en el año 2000 el 74% de los
habitantes se declaraban católicos. Eso en el año 2000. ¡En el año 2005, 67% todavía se declaraban católicos! Es
decir, el 7% de la población fue perdida en 5 años. Con ese ritmo en 25 años si
sigue así ya no hay católicos. Cada año 2.000.000 de católicos pasan para las
Iglesias pentecostales. Y si sigue así… Bueno.
En todo eso hay un desafío. ¿Por qué se
multiplica eso? No es solamente en Brasil, en América Central es mucho más
todavía, 40% - 45% de la población ya es pentecostal. ¿Se va a examinar eso? En
el documento preparatorio del CELAM, ¡una línea! Para decir, “¡aah se
multiplican las sectas!” Listo. Pero,
¿por qué? ¿Cuál es la razón? ¿Cuál es la razón? ¿VAN A PODER ABORDAR ESO?
Primera razón visible: es que en medio de los pobres de las
clases populares la Iglesia católica está ausente. Físicamente no esta
presente. Hay un sacerdote en medio de 30.000, 40.000, 50.000 habitantes en
muchos lugares, es decir, ¡No hay! Para la inmensa mayoría de la población, no
hay. ¿Cuántas personas pueden conocer personalmente un sacerdote? ¿Cuántas
personas se pueden relacionar personalmente, cuántas personas? Creo que más de
200 o 300 personas es muy difícil. La parroquia tradicional de cristiandad
tenía 500 habitantes, o sea, en toda Europa, toda la historia, hasta la gran
urbanización, eso fue el promedio. Con esos 500 habitantes, con los viejitos y
los niños, bueno se podía conocer y participar.
Hoy día, la Iglesia está ausente de las
masas populares. Y hay que reconocer que ha abandonado a los pobres. Mantiene
mucho la ilusión que todavía existe la prioridad por los pobres de los años
60-70, pero eso ya es ilusión completa. Eso incluso fue reconocido por el texto
final del Sínodo Jubilar que se hizo el 97, en el Sínodo de la Américas para
celebrar el Jubileo. Y ahí desapareció la Opción por los Pobres, verdad que los
obispos latinoamericanos habían pedido que estuviera en el documento final,
pero en Roma eliminaron. O sea, prioridad por los pobres desapareció. Y
entonces eso repercute en todo el comportamiento del clero.
El nuevo clero no suplica al obispo para
ir a meterse en el mundo de los pobres, no. Al revés trata de entrar en el
mundo más privilegiado. Y ahí hay muchas más parroquias, hay muchos más
sacerdotes. Y claro que la Iglesia ha hecho una opción clara y evidente por las
clases ricas. Eso es evidentísimo. ¿Y
los religiosos y religiosas dónde trabajan? Allí la mayoría está en ese mundo.
¿Y mientras tanto? Claro que el campo
está abierto y ahí entran todo tipo de religiones. Y los pentecostales son los más populares. Un día cuando era
arzobispo nos decía don José María Pires: “debemos dar gracias a Dios que
existen los evangélicos, porque ellos hacen el trabajo que nosotros no
hacemos”. Lo que la Iglesia católica no hace. No practica. ¡Ahora reconocer
eso! Eso, no es difícil hay que solo abrir los ojos, ¡solo falta abrir los
ojos! ¡Porque eso es evidente! En el barrio al lado del cual yo vivo, existe un
barrio pobre, de obreros y que no tienen empleos. De 8.000 habitantes, más o
menos, todos recién llegando del campo. En esos 8.000 habitantes hay 84
capillas pentecostales y 3 capillas católicas. Eso muestra la relación. No será
tanto así en todas partes, pero en muchos lugares es así.
En una ciudad como Manaos, de 1.500.000
de habitantes solo la Asamblea de Dios tiene más de 500 Iglesias. ¡Una sola
denominación ya tiene más de 500! Y
después vienen todas las demás congregaciones cristianas y así. Entonces ellos están presentes. Y saben
comunicar pues son de la misma clase, de la misma cultura. Se comunican directamente.
Un día un amigo mío, sociólogo
norteamericano Phillip Berryman, que ha trabajado en América Latina bastante,
fue a Sao Paulo a hacer una investigación sobre la situación religiosa. Y un
día fue a una reunión de los pastores de la Asamblea de Dios en Sao Paulo y
eran 1.200 los presentes. Ahora dijo; de esos 1.200 todos morenos, todos de
color, y ningún blanco, ningún blanco. Y después fue a una reunión del clero
católico, y dice; todos blancos, salvo
4 o 5 negros que había ahí, todo el resto eran blancos.
Bueno, todo eso ahí es una situación de
hecho. Un hombre de color ¿cómo va a confiar en un blanco? (risas). Si uno es
blanco y tiene que hacer mucho esfuerzo para hacerse perdonar que uno sea
blanco, porque blanco es opresor. O sea, su color ya muestra que es de los
opresores, que es de los grandes. Entonces para disipar esa impresión que es
inconsciente, que es inmediata pero ese inferior esta ahí, cualquier persona
que se encuentra en la calle con otra identifica su color inmediatamente y
reacciona en función de eso. Si es una persona más colorida ahí lo trata así… a
lo mejor lo trata con un poco de condescendencia, pero en fin sin mucha
confianza. Ahora, si es más blanco que yo ahí… con respeto y veneración. Y si es blanco igual, igual a mí, ahí puede
tener confianza y comunicarse más libremente. Pero, entonces una Iglesia que es
blanca nunca va ha penetrar profundamente en la cultura de los pobres y de los
que no son blancos.
En Chile la cultura blanca es la de los que no son mapuches, pero
la mitad de Santiago son mapuches. Están ahí, gorditos, bajitos y de color
no así tan fuerte, tan fuerte. Aun así
se reconocen inmediatamente de la persona que tiene el tipo español. Si tiene
el tipo mapuche no hay necesidad de tener muchos anteojos para descubrir eso.
Reaccionan en función de eso. ¿Y entonces qué? ¿Cómo penetrar y
evangelizar esa masa que es así? Solo
con misioneros de la misma clase, de la misma categoría. ¿Será que van hablar
de eso en CELAM?
Yo dedico la mayor parte de mis
actividades a unos 7 u 8 institutos de misioneros laicos populares, que
tenemos. Pero la resistencia del clero
es tremenda, es tremenda. Los sacerdotes no quieren laicos formados. Capaces ya
de razonar, capaces de conversar, de discutir, de proponer otras cosas; no
soportan. Excepcionalmente aceptan, pero en la gran mayoría hay una resistencia
tremenda. Entonces no quieren que haya gente del mundo popular, pobre, de la
misma cultura popular y que en la Iglesia tendrían un reconocimiento oficial.
Cuando estaba en Talca, aquí en Chile, un
día con la protección de don Carlos Gonzalez
y de don Carlos Camus, fundamos el Seminario Rural, con una formación especial
y con campesinos para preparar para el sacerdocio campesino sin hacerlos pasar
por la cultura burguesa. Porque todavía hay sacerdotes de origen campesino,
pero después del seminario han pasado por un lavado cerebral, entonces ya no
son campesinos, pues entonces ya entraron en la cultura de los grandes. De la
teología se olvidan inmediatamente después de la ordenación, ya se olvidan. Pero de lo que no se olvidan
es que ahora pertenecen a una clase alta. Ahora pertenecen y pueden conversar
con los grandes de este mundo, con intelectuales, con profesionales. ¿Por qué?
Porque ahora es sacerdote (risas). Entonces no soportan que haya gente de la
cultura popular que pueda tener acceso a una dignidad en la Iglesia ¿Van a
hablar de eso en el Celam? No sé, No sé. (risas).
O sea, Yo conozco varios obispos que
están totalmente de acuerdo pero no logran convencer a sus sacerdotes, no
logran convencerlos. Ahí es muy difícil. La semana pasada estaba justamente en
una Asamblea Diocesana en Tianguá al norte de Ceará. El obispo quería que
hablara y defendiera eso de la formación de misioneros laicos. Porque la
resistencia de los Padres era grande y fuerte, porque tienen la impresión que
es una degradación del sacerdote. Entonces en Talca cuando fundamos eso, duró algunos
años. Pero después la oposición de los Padres era tan grande que no continuó,
porque cuando un joven quería tener esa preparación ahí entonces venía otro
sacerdote y decía: ¡No! ¡Eso es locura,
eso no puede ser, eso no vale!
Así el apoyo del obispo no es suficiente.
Porque hay una mentalidad general muy
difundida en el clero “que quiere defender su status”. En el nombre del
evangelio. Y conoce el evangelio. A veces uno puede tener dudas. Pero en fin,
muy bien, muy bien, pero el problema está ahí. El problema entonces de que los
pobres han sido abandonados y pasan para otras categorías y otras expresiones
religiosas. Y las más fuertes son justamente los pentecostales. Claro que
tienen un estilo diferente y un estilo de dialogar, una manera de acercarse,
y sobre todo que hablan de Jesucristo,
hablan de Jesucristo.
Y los Padres católicos no hablan de
Jesucristo, no hablan ¿Pero será posible, son sacerdotes y no hablan de
Jesucristo? Hagan la experiencia, vean y escuchen lo que dicen y verán. Un día
estaba dando retiro para una congregación ahí de la Congregación de los
Vicentinos, de la misión. Y trataba de explicarles que ustedes no hablan de
Jesucristo y por eso no pueden
evangelizar, pues solo al anunciar
Jesucristo se evangelizaría. ¡Aah! no lo creían. Después viene la misa
de la comunidad y la celebración. Y en
la celebración el Provincial habló 20 minutos, pero en 20 minutos logró no
pronunciar el nombre de Jesucristo ninguna vez (risas). Ninguna vez, ¿Ven? ¿Entonces, de qué están hablando? Aah,
están hablando de la Iglesia. Celebrando los méritos, la grandeza, las
bellezas.
Porque
en el vocabulario popular cuando se pronuncia la palabra Iglesia, ¿a qué se
refiere? Cuando se pregunta: ¿Qué dice
la Iglesia? ¿Qué piensa la Iglesia? ¿Qué hace la Iglesia? ¿Cómo se comporta la
Iglesia?... ¿Qué significado tiene la palabra Iglesia? ¡Aah, es la jerarquía!
La Iglesia es la jerarquía en el vocabulario popular en todas partes. Así cuando se habla de Iglesia en la
conversación habitual, la Iglesia no son ustedes, la Iglesia no son los
pobrecitos, entonces la Iglesia es la jerarquía.
Y entonces celebrar los méritos de la
Iglesia no convence mucho. Porque eso es hacer el elogio que trata de convencer
de la belleza de la jerarquía. Hum…, muchos no conocen, muchos están más bien
incómodos, de tal modo que ese discurso en lugar de evangelizar rechaza, se
crea duda y alimenta dudas. Bueno, ¿van hablar de eso? (parte público
responde...No). ¿Van hablar de eso? Espero, espero que hablen un poco (risas).
Entonces, como cristianos uno podría pensar, que como dicen que son cristianos,
podría pensar pero…vamos a ver. Es un desafío.
Y el otro que es paralelo al anterior, es
que siempre más se insiste en el culto. En el culto a Jesús, culto al sagrado
corazón, culto, objeto de culto. O sea, hacen de Jesús un objeto de culto.
Hubo un momento en los años 60-70 en que
se hizo un redescubrimiento de los evangelios;
y entonces de la vida de Jesús, de lo que hacía, de su proyecto ¿por qué
vino a la tierra? ¿Qué hizo? ¿Qué significa todo eso para nosotros? Hubo un
momento, pero después se cerró. Y los últimos años fueron siempre un incentivo
para aumentar el culto y desarrollar el culto, a ver si lograban resucitar las
formas tradicionales de culto y si eso podía convencer.
Claro que las personas que todavía
permanecen en la cultura antigua y tradicional, bueno, claro ahí celebran el
culto al sagrado corazón y diferentes formas de culto a Jesucristo. Perfecto.
¿Pero las nuevas generaciones permanecen fieles a ese culto? ¿Los jóvenes 15 -
20 años andan con el sagrado
corazón? Claro que las niñas tienen una
cruz, ¿pero qué significado atribuyen a eso? ¿Están pensando en el martirio de
Jesús? Tal vez. No es muy probable. No es muy probable. No es un mensaje de la
vida de Jesús. Entonces el culto está retrocediendo en todas partes. En
Alemania todavía el 20% de los católicos lo practican, pero de los jóvenes el
1%. O sea, son los viejos, son los viejos que todavía participan. Ahora se va a
otros países Francia, España es igual. ¿Y aquí? ¿Cómo es? ¿Cuántos jóvenes
entre 15 y 25 años están presentes en la misa parroquial? ¿Cuál será la
proporción? ¿Entonces?
Los ritos… En los últimos años se ha
insistido mucho en el rigor para mantener la fidelidad a los ritos oficiales, así como son
definidos por la Congregación de los Sacramentos en donde estuvo un chileno muy
famoso (risas), un chileno muy famoso (* Cardenal Jorge Medina) que fue colega
mío, pero sin ninguna responsabilidad (risas).
Muy bien. Ahora bien, ¿las expresiones culturales y los ritos actuales
corresponden a las aspiraciones de los jóvenes? ¡No! ¿Por qué no van a misa?
¡Porque se aburren! Pues no encuentran nada interesante, ninguna novedad, la repetición de siempre, en fin
aburrimiento. Están acostumbrados a una cultura de música, de movimiento, de
mucha fuerza, de mucha novedad y… ahí meterse en esa asamblea les parece
mortal. ¿Y por qué no cambian? Porque no se adaptan. ¿Por qué no se hace un ritual así?
Un día en tiempos de José María Pires. El
era un arzobispo y era negro. Y un día, ya hace de eso 15 años, Milton de
Nacimiento que es el más conocido de los cantores negros hizo una misa de los
quilombos, o sea, misa de los negros, de las colonias negras. Y ahí José María
Pires quedó todo tan entusiasmado ¡qué belleza! ¡Qué maravilla! Y dijo; se la
voy a mandar al cardenal Gantin que está ahí en la congregación romana, él es
africano, es negro y le va a gustar. Pero vino la respuesta de Gantin,
diciendo; “estrictamente prohibido (risas). Espero que ninguna vez se va a
celebrar la eucaristía en esa forma”. Ahí tienen un negro con cabeza de blanco
(risas). Claro, pero eso es lo que se produce con frecuencia. Eso es un
desatino, es un desatino.
Todo ello sin contar que la liturgia de los pentecostales es de oración y de invocación. Hablan a Jesús, hablan al Padre, hablan a Dios y la
liturgia católica ¡no! Es una lectura, la lectura de un ritual y ahí se habla a
Dios pero de una forma
tal ritual que no aparece como
una oración y además en un lenguaje que
corresponde al latín del cuarto
siglo, pero que no está en el
ritmo de la lengua portuguesa, menos
todavía de la mentalidad moderna.
¡Entonces ojalá que hablen de eso! (risas).
El problema esta abierto, pero claro que, el problema es que conociendo y
bueno... y visto la lista de
Brasil y eran 22 obispos
elegidos para la conferencia. De los 22
hay unos 6 o 7 entonces que podrán hablar y decir los
problemas. Ahora los otros se quedarán
callados tratando de defender todo como está, no cambiar nada y de los
otros países todavía no han salido las listas de los escogidos, de los
elegidos. Entonces no sé. Yo
preguntaba aquí ¿y en Chile
quién irá a representar? Bueno,
no se sabe. No se sabe (risas). Bueno, pero eso son desafíos. Desafíos actuales.
Y
la cuestión de los pobres está ligada a la evangelización. ¿Entonces
qué es evangelizar? Ahí que está
el gran desafío, tanto que Juan Pablo
II insistió en la evangelización. En
muchos documentos siempre habló de
evangelización. ¿Pero que entendía por
evangelización? Ah,
evangelización era traer a la
Iglesia católica a todos los que se les había abandonado y entonces que vuelvan
a la práctica de los sacramentos los que la habían abandonado, los sacramentos... O sea, evangelización es introducir en el sistema católico y hacer que
practiquen todo lo que se pide de un
católico, eso es entonces evangelización. Es decir, centrando en el culto, en el culto.
¿Pero eso será evangelización?
Porque Jesús cuando estaba con sus
discípulos nunca les dijo: pónganse de rodillas, adórenme (risas), yo soy el hijo de Dios,
ustedes tienen que adorarme. Entonces ni se le pasó por la mente jamás, o sea, no buscaba un
culto, no buscaba un culto y
jamás en ningún momento trató de
recibir actos cultuales, sacrificios,
oraciones y así, nada. Entonces, ¿qué hizo? Ahí
fundamentalmente proclamar, anunciar por sus palabras y
sobre todo por sus actos que el reino de Dios estaba llegando.
La palabra reino sobre todo en una república como Chile, no significa nada, pero debieran haber
traducido diferente. ¿Por qué? Reinar según el correspondiente hebraico
significa liberar. Según la concepción bíblica antigua, ¿qué es reinar? ¿Cuál es el trabajo del rey?
¿Cuál es la responsabilidad del
rey? Es liberar a los pobres de la opresión de los poderosos. Esa es la
función del rey: defender a los oprimidos contra los opresores. ¿Por qué?
Porque aun en el pueblo de
Dios, existen opresores y oprimidos. Y reinar
es liberar a los oprimidos. Bueno, y dice: Ahora viene el reino de Dios,
ahora viene la liberación
de Dios, ese es el mensaje. ¿Y a quién lo dice? A los oprimidos. Les
anuncia a los oprimidos que viene su liberación.
Todos los textos que hay en los evangelios están centrados alrededor del anuncio de que
está empezando, ya está presente, ya está funcionando, ya está caminando ese reino, aunque sea tan pero tan
escondido, tan escondido. Pues como
dijo san Pablo en la Epístola a los Filipenses: “el hijo de Dios quiso
abandonar todo poder”. Podía tener poder, pero abandonó toda forma de poder y
se hizo semejante a nosotros como esclavo, o sea, semejante a los oprimidos, él
se hizo así. Sin poder. Abandonó todo poder. Es por eso que en la evangelización
todo se puede hacer sin poder. Sin poder. Si una persona es poderosa… primero
tiene que abandonar su poder. De lo contrario no puede, no puede. Puede
dominar, puede imponer, pero no puede convertir. No puede dar acceso a la fe, a
la esperanza de entrar al reino de Dios, no puede ser.
Un día he escuchado a un nuncio
apostólico decir: “si la Iglesia no tiene el apoyo de los gobiernos no puede
evangelizar” (risas). Señor nuncio: “si la Iglesia tiene el apoyo de los
gobiernos, ahí sí que no puede evangelizar” (risas). Porque para él evangelizar
es hacer la propaganda de los actos culturales y entonces es una atracción, una
conquista de la gente para que venga a participar y todo eso.
En este momento la tendencia básica es justamente el marketing. ¿No sé si ya
existe aquí un instituto de marketing católico? (risas) ¿No? ¿Todavía no hay? Están atrasados
entonces si todavía no hay. En Brasil hace años que existe un Instituto de
Marketing Católico presidido por un arzobispo, el arzobispo Murilo Krieger de
Florianópolis que publica una revista y organiza congresos de marketing
católico. Entonces el marketing es así. Se trata de vender la mercadería, de
convencer a la gente que venga a participar y ver cuáles son los argumentos
publicitarios que pueden servir para realizar esa atracción. Tal vez un canto
más animado, tal vez una bendición de un santo nuevo que se descubrió o tal vez
agua bendita, en fin, a ver lo que puede ejercer más una atracción. No sé como
van a tratar el tema de marketing. Que es muy fuerte.
Un día hubo una conferencia dada por el
jesuita norteamericano Padre Daugherty, que fue en Brasil el fundador de la
Renovación Carismática en el año 70 y que todavía hasta hoy es el director
general de la Renovación Carismática.
Entonces en su exposición decía: “¿Saben cuál es el gran problema actual
de la Iglesia? Es que ignora el marketing (risas). Porque nosotros tenemos la mejor mercadería del mundo; que es
Dios. No cuesta nada. Pero no sabemos venderla. Hay que aprender a vender
nuestra mercadería”. Entonces eso ya entra en el sistema económico. Y mostrar
como con la religión se puede caminar, se puede crecer dentro del sistema
económico neoliberal actual.
Bueno, entonces en el primer número de la
revista de marketing católico ahí escribía el editorial el arzobispo don Murilo
y decía lo siguiente: “Si Jesús estuviera viviendo ahora, el diablo en la
tentación no iría a ofrecerle todos los reinos del mundo. No. Iría a ofrecerle
la televisión”. La televisión del mundo, esa sería la tentación. Conclusión
nosotros tenemos que dedicarnos a la televisión (risas) y a los medios de
comunicación. No entendí bien como un arzobispo dice que ahora hay que seguir las exhortaciones del diablo. Pero
en fin no se dio cuenta. Claro (risas). Pero la opción por la televisión es una
de las opciones propuestas por el Sínodo Jubilar en el año 97. ¿Van hablar de
eso ahora? No sé. PERO TODAVÍA SE PUEDE OBLIGAR A HABLAR. Si se multiplican los
llamados, si se multiplican los documentos, deseos, aspiraciones, entonces para
que sean tratados efectivamente PROBLEMAS QUE ESTÁN AHÍ, que están presentes Y
CONSTITUYEN EL DESAFIO.
Porque si no se hacen más referencias al
reino de Dios anunciado a los pobres
que es el contenido de central del evangelio… ¿entonces qué es evangelizacón?
Es publicidad, propaganda, marketing para actos religiosos, atractivos, y
hallar cosas que más atraen, pero el evangelio de Jesucristo ¿estará presente?
Y... no se sabe. ¿Por qué? Los que viven el evangelio de Jesucristo son la
gente pobre. Son la gente pobre, sencilla, que no dominan a nadie, que no
mandan. No oprimen. De lo contrario aguantan mucho... son dominados,
rechazados, humillados tantas veces, pero entre ellos practican el evangelio.
Se ayudan, se apoyan, no dejan que nadie esté abandonado en medio de ellos. O
sea, hay un mundo desconocido por los que están arriba. Entonces, ahí está
el pueblo de Dios, pero de ellos no se habla en la televisión, no se habla
nada, los medios de comunicación nunca comunican lo que está sucediendo en medio
de los pobres. O sea, el reino de Dios está presente y creciendo, pero no
interesa a la televisión. Además no van a comprar nada pues no es un público
interesante (risas); entonces no, y no salen en los medios de comunicación. Los
periódicos nunca van a tratar de estos asuntos. Solo hablan de los pobres
cuando hay un crimen. Ahí sí, ahí se interesan
por los pobres. Pero por la vida de cada día, por la vida de cada día,
no. No interesa porque es demasiado sencilla y en fin no llama la atención de
los grandes.
Entonces puede preguntarse si… ¿van a hablar del evangelio? Aah…,
no sé. No sé si van a hablar del evangelio. Ello porque hay una tradición tan
larga de reducir el cristianismo al culto. Pero dar culto a Jesús no es
ningún compromiso, dar culto al Sagrado Corazón no es ningún compromiso. Eso no
es hacer algo, de ahí no sale una vida, no sale más vida, no sale el reino de
Dios. Eso es gratuito. Lo que resulta es una satisfacción personal.
Satisfacción del sentimiento religioso. Pero eso no es el evangelio de
Jesucristo. Este no da los medios de estar felices gracias a la satisfacción de
los sentimientos religiosos, no es felicidad en ese sentido. Es una felicidad,
la felicidad de los pobres que se unen, que trabajan juntos, que se ayudan: esa
es la felicidad prometida. Ahora la felicidad del que lloora y pensando en
Jesús… ¿Esa felicidad ayuda a quién? ¿Da vida a quién? ¡No! No da vida a nada.
No es del reino de Dios. Ahora es permitido, claro es permitido, pero eso no
hace daño a nadie. Y pueden ser cosas muy buenas para mucha gente, ¡pero no se
deben confundir las cosas! No confundir las cosas. Y entonces toda forma de
culto está lleno ¿Hay ahora que criticar? No. Si alguien necesita a san
Expedito para poder sobrevivir, bueno... hay que desarrollar el culto de san
Expedito. Pero no confundir con el evangelio. Como si eso fuera. Como si eso
fuera.
Si prefiere a Santa Rita, que soluciona todos los problemas… Son estos
santos más famosos ahora, porque antes
los santos resolvían un tipo de problema. Unos para las enfermedades
de los huesos, otros para arreglar los pies, otros... (risas). Pero ahora la gente esta
más apurada. Y entonces recurren más a los Santos de todos los casos difíciles… san Judas Tadeo es así y santa Rita es así. Y así San Expedito, son
más seguros… Pero eso está muy bien, está muy bien y si la gente se consuela y
eso ayuda, bien; pero… no confundir con
el evangelio que es otra cosa, otra cosa diferente. Y ello la gente sencilla,
muy apta, entienden fácilmente. Y
entiende bien que ser cristiano es muy sencillo, no se necesita formación intelectual. E incluso, la formación
intelectual puede ser un gran obstáculo cuando prima en relación a
la de la sencillez del ser
humano humillado y oprimido.
Cuando yo terminé los estudios de teología, después de 10 años de
teología me mandaron a una parroquia, y en una semana fue suficiente para
descubrir que todo lo que había aprendido no servía para nada (risas). Que eso
no interesaba a nadie. Y entonces había que empezar de nuevo. Empezar todo de
nuevo a ver ¿cómo sienten las cosas? ¿Qué entienden? ¿Cuáles son las
preocupaciones? ¿Cuáles son las esperanzas? Partir desde lo que son las
personas. Y allí se ve como dice Jesús; las personas que tienen mucha riqueza,
es difícil. Porque hay que pedir que pongan toda su riqueza, tal vez la fórmula
de vender tus bienes y disponerlos para los pobres… ahí los economistas
dirán... bueno, “en un mes más los pobres ya no tendrán nada”. Pero puede no
ser así. Ahora bien, colocar toda su capacidad y sus talentos, su capacidad al
servicio de la vida, de la vida de los abandonados, de los oprimidos, eso es
difícil, es difícil. ¡Pero hay gente que lo hace!
Hay médicos que se dedican a ayudar a la gente pobre. Podrían
ganar más plata si se dedicaran a la clase alta, pero no. ¿Van a meterse en
eso? Hay abogados que defienden los derechos de los pobres, pocos, pero hay,
hay. En los presidios en Brasil más de la mitad de los presos están
ahí porque nunca han tenido abogado. Y muchos que han sido condenados a 7 años,
después de 15 años todavía están ahí. ¿Por qué? Porque no hay ningún
abogado para mostrar su caso y defender
su caso, no hay ningún abogado. Hay
algunos abogados sí pero... Hay tantas cosas que se podrían hacer.
Bueno, para los jóvenes ricos, como dice
Jesús, va a ser difícil. Pero hay que decirlo, hay que decirlo también, y no
practicar el silencio sistemático diciendo ya previamente que nadie va a
escuchar esto, nadie va a aceptar. No, no. Hay que decir las cosas. Y a la
gente pobre hay que decírselo primero, con humildad para ser aceptado, porque
no se evangeliza sino desde abajo. Una persona superior no puede evangelizar.
Entonces hay que hacerse inferior, no como el que sabe sino como el que no
sabe. Y que viene a conocer, que viene a aprender. Ahí se puede hacer un
diálogo más sincero. Si hay cualquier afirmación de superioridad, ahí no.
El fundador de las comunidades eclesiales
de base, monseñor Expedito Medeiros, lo conocí como párroco de Sao Paulo de
Potengi. Fue párroco 53 años y ahí en
toda la parte rural, sobre todo de su municipio, fundó como 100 comunidades más
o menos. Y empezó el sistema a partir de los recursos que los campesinos, la
gente pobre tenía. Y ahí aprenden a
formar grupos, a expresarse conjuntamente. Y él contaba lo que su obispo le
había dicho cuando lo nombró párroco y ahí me dijo: “Expedito usted va ser
párroco de Sao Paulo de Potengi… ¡Acuérdese que es autoridad, trate de tener
buenas relaciones con el alcalde, con el juez y con el jefe de la policía…Todo lo
demás, arrégleselas como pueda!” (risas). Todo lo demás no importaba. Y decía:
“Pero fue así en aquel tiempo y así las únicas recomendaciones que el obispo me
dio fue eso”. Y daba carcajadas porque hizo justamente todo al revés. Hizo todo
lo contrario a lo que el obispo le había recomendado.
Bueno, ¿se va a tratar de eso? Creo que
todavía podemos dar sugerencias. Mostrar lo que habría que tratar. Lo que
habría que pensar. Hay asuntos que ya están excluidos. Claro, es inútil hablar
de las ordenaciones de las mujeres (risas). Imagínense. Justamente cuando el
Papa es el mayor adversario de eso. Eso es perdido, imagínense el Papa estará
ahí, y hablar de un asunto así, es impensable.
Que ordenar sacerdotes, hombres casados
¡ni pensarlo! Eso es inútil hablar de eso porque eso está rechazado con fuerza,
con violencia. En el último sínodo de los obispos. ¡No! Eso hay que
descartarlo. Porque hace 30 años que muchos obispos piden, piden, insisten, e
insisten, durante mucho tiempo, pero, no. Descartado. Y no es muy probable que
el Papa actual...
Pero hay otros asuntos que no tienen así
un rechazo muy fuerte. Un rechazo previo tan fuerte. Y que entonces uno puede
colocar, gran parte va a depender del hecho creo de lo que los laicos van a
decir, de lo que van proponer, lo que van sugerir, de lo que van a insistir.
Porque si no es así creo que los mismos obispos ya no tendrán inquietud
suficiente para animarse realmente a decir cosas nuevas o a proponer realmente
cosas nuevas para enfrentar los desafíos que hay actualmente. Lo que pasa es
que muchos viven en la sacristía, viven en la curia diocesana, viven en la
iglesia parroquial, y no saben lo que pasa afuera, no saben, no se dan cuenta de lo que pasa afuera. En
la Iglesia parroquial cuando tienen 500 personas que participan ahí ya el
párroco ya está feliz, feliz ahora hay mucha gente. Sí hay mucha gente, pero
habrá 25.000 afuera, pero eso ahí ya no, de eso no se preocupan, pues serían
problemas imposibles, y no vamos a entrar en problemas imposibles y vamos a solucionar los pequeños
problemas de las 500 personas que están aquí. Pero la tendencia dominante es
así.
Y entonces, bueno a trabajar un poco y a mandar sugerencias al presidente de la
Conferencia, a los obispos chilenos que serán elegidos para eso, no sé cuantos
serán, me imagino que elegido será el Presidente de la Conferencia, el
secretario de la conferencia y dos elegidos más o menos. Hay más esta vez que
en la conferencias anteriores; la mitad de lo que había. ¿Desconfianza o
problemas financieros? Nadie sabe. No se sabe. Pero, curiosamente son bien
menos, la mitad de los que había en otros tiempos. Entonces ahí nos ponemos a
trabajar, a sugerir, y ver lo que va a pasar. Por mi parte puedo colaborar un
poquito también, pero claro que mi voz sola no tiene ninguna repercusión,
ninguna fuerza, salvo en algunos de los obispos brasileños que son muy amigos
de siempre, ahí si puede.
Ustedes ahora tienen la palabra y la
pluma, y su computador, o en fin su
máquina de escribir, si todavía están
en la época de la máquina de escribir. Gracias. (Aplausos)
P. Comblin responde a
diversas preguntas planteadas:
Ahora mi memoria es la memoria de un
anciano, De ahí que es difícil que permanezcan en mi memoria todo lo que han
dicho. Para contestar al P. Aldunate sobre la globalización el problema es
¿quién dirige la globalización? ¿Quiénes son los que se reservan las ventajas?
¿Y cuál es el control que la humanidad puede ejercer para evitar los abusos y excesos? Por ejemplo: la
Monsanto gran empresa de productos para la agricultura, herbicidas, pesticidas
y todo lo que se requiera en productos industriales. La Monsanto está
conquistando toda América. Domina la mitad de la agricultura en los EEUU y ya
conquistó la mitad de la Argentina, conquistó todo el Paraguay, conquistó toda
la provincia de Santa Cruz en Bolivia, conquistó el Estado de Paraná, conquistó
el Estado de Matto Grosso do Sul, que está dentro del Estado de Marañon y la Amazonia progresivamente. Bien, ¿y cuál
es el programa de la Monsanto? Claro que el vender sus productos. Es decir,
inundar todo el territorio de productos que van a contaminar el suelo, se va a
contaminar las aguas y aún el aire.
El otro día estaba en Tianguá
y el obispo contaba que había recibido el boletín médico el día anterior
y que habían identificado un comienzo de intoxicación, de intoxicación. ¿Cómo
de intoxicación? Claro, todo lo que come tiene un nivel de intoxicación. Toda la tierra en la región está con
herbicidas, y con otros fertilizantes, el agua contaminada y ya es difícil
encontrar agua pura, siempre es más difícil porque todos esos productos van a
penetrar ahí. ¿Y por qué? Porque no hay ningún control. No hay ningún
control. O sea, pueden conquistar todo
el continente, puede vender todos sus productos, los transgénicos por supuesto,
y así ¡sin control! ¡Sin reacción! ¿Por qué? Porque son más poderosos que los
gobiernos. Porque de todos modos pueden comprar a los senadores, los diputados
y si por casualidad podrían tener un problema en el Congreso, eso se soluciona.
Entonces, ninguna dificultad.
Entonces la cuestión no es que haya
intercambio entre países, que haya una conspiración con todos los países para
aumentar y facilitar la producción. O sea, la globalización en sí solo puede
traer beneficios. Pero depende de quién practica eso y cuáles
son las limitaciones. Entonces, el
otro día, en Brasil hubo sorpresa porque una de las grandes fábricas de zapatos
– alpargatas – decidió cerrar la fábrica en Rio Grande do Sul, que empleaba 4.000 – 5.000 trabajadores para abrir en China, porque en
China los sueldos son mucho más bajos y tiene ventajas. O sea, aun en Brasil
los sueldos son demasiados elevados y ahora van a producir en China.
Bueno, en Europa ese movimiento permanece
constante en las industrias y van a colocarse en otro lugar. Muy bien, pero el
problema que eso se hace en una forma desordenada de tal modo que muchos
trabajadores de repente tenían una vida construida y se les acaba. ¿No podría haber una transición que hiciera las
cosas más humanamente? Pero lo que vale aquí es la norma económica. Y entonces
se hace en esa forma. Ahí se tiende a aplastar los sueldos y a reducir los
sueldos a nivel de los más pobres. Al final de la evolución todos los
trabajadores del mundo estarían en la situación de los chinos. O sea, tener lo
suficiente para comer y nada más que eso.
Es decir, si se deja plena libertad,
tranquilidad, sin colocar normas, reglas para defender la población de cada
Estado, entonces proceden procesos semejantes de ese tipo de dinámica de la que
finalmente los más pobres, los trabajadores son víctimas.
No tienen defensa, están en una situación de riesgo, porque hay
amenazas permanentes de desalojar una empresa, una fábrica, un centro de
producción para otra región. Ahí todos los trabajadores viven en una situación
de amenaza, de temor, de inseguridad. Porque hoy día con eso ningún trabajador
tiene permanencia. Solo que no sabe cuántos años o cuántos meses va a
permanecer ahí. Pero ya no hay nadie que la tenga. Salvo los empleados del gobierno que todavía
mantienen esa norma pero en pocos años más van a cambiar también pues es
anti-económico.
Entonces eso crea una inseguridad Global.
Que hace que los trabajadores ya no tienen posibilidades de defender sus
derechos. ¿En dónde los sindicatos todavía tienen fuerza? En ninguna parte, ningún lugar. ¿Por qué?
Porque la empresa puede despedirlo en cualquier momento. Y si despide a un
obrero hay 50 que están esperando ahí, a la puerta. Entonces todo está cómo se
hace en la globalización y cómo se mantiene… Así como en la revolución
industrial del siglo XVIII allí aparecieron leyes sociales – con mucho retraso
en fin – leyes sociales para proteger a los trabajadores. Y se había llegado en
los años 60 a una situación bastante humana. En Suecia el patrón ganaba 4 veces
lo que ganaba el empleado. Bueno, ahí se establece prácticamente una igualdad.
Pero desde entonces ahí todo ha cambiado
de nuevo, porque eso produjo un desequilibrio. La cuestión es ¿cómo y de qué
manera y quién aprovecha? Así todos los capitales que resultan de la producción
internacional no están bajo control.
¿Adonde va la plata? ¡Aah! A las islas Caimán (risas), a las islas anglo
normandas de la Mancha y 37 paraísos fiscales que hay en el mundo actualmente,
con la protección de las grandes potencias que defienden eso, porque permite
todas las manipulaciones de dinero. O sea, ¡se pierde el control! Ahí se
pondría una organización internacional para controlar las operaciones de las
grandes empresas multinacionales. Mientras tanto no se sabe cuánto ganan,
cuánto pagan, si pagan impuestos o si no pagan impuestos. No se sabe. Las
grandes empresas muchas veces no pagan impuestos. Y de cualquier manera su
contabilidad siempre es falsa, siempre. Es imposible que sea verdadera porque
pueden jugar de un país para otro.
Entonces si se supone que la Boeing manda a hacer las alas de los
aviones en China, bueno manda material para China para su fábrica que está en
China. ¿Cuál es el precio? ¿Cuál es el precio que van a pedir? Puede ser
cualquier cosa. Y cuando vuelve al centro, ¿cuál es el precio? Cualquier precio
que digan y no tiene nada que ver con el costo verdadero, porque es dentro del
sistema, dentro de la misma empresa. Entonces no se sabe. No hay control
posible.
Estamos en que la globalización es como
la revolución industrial; se necesita de normas, reglas. De lo contrario los
trabajadores son las víctimas. Pero por supuesto que trae muchas ventajas,
permite la multiplicación de la producción, pero
el problema es ¿qué producción? ¿Qué tipo de productos? ¿Si hay control, si no
hay control? He ahí una cuestión. ¿Bueno…pero y ahora? Aah, ya pasó el tiempo así que estoy
dispensado. Gracias. (Aplausos).-
*Encuentro en Convento de Santo Domingo.
Santo Domingo Nº 949. El 23 de Octubre de 2006.
Santiago – Chile.
(*N.T.) Nota de
Transcriptor – editor: Enrique A. Orellana F.
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